Infecciones uterinas (metritis y endometritis)

 

Si bien a nivel histopatológico son dos entidades separadas, a nivel del diagnóstico que podemos hacer a campo no podemos diferenciarlas. Solo por biopsia podríamos diferenciar cuales son las capas del útero que están involucradas. 

Se puede presentar una metritis aguda o crónica, leve o severa, y dentro de las severas pueden ser tóxicas, sépticas y gangrenosas. Las severas son las que se dan 2 o 3 días enseguida después del parto y la vaca muere a las 6 horas de desarrollarla.    

 

Estas infecciones tienen mayor incidencia en vacas de leche, debido al manejo y a las condiciones donde pare (generalmente en un potrero cercano al tambo, donde hay mayor hacinamiento de animales y mayor acumulación de materia fecal, etc.).  

 

Para estudiar estas infecciones existe una clasificación, que divide al periodo post- parto en 3 partes. El periodo post- parto en sí es el periodo que va desde el parto hasta que se completa la involución uterina.

Se divide en: un periodo puerperal que comprende las primeras 2 semanas y en el cual podemos encontrar retención de membranas fetales y metritis puerperal, que puede ser ligera o puede ser del tipo tóxica, séptica o gangrenosa. Generalmente son metritis a Clostridium. Pueden ser vacas que retienen placenta y que a los 2 días de parir se caen y tienen corrimiento sanguinolento por la vulva y a las pocas horas se mueren.

Luego de este periodo puerperal, que sería el más delicado para lo que es el pronóstico vital del animal, pasamos a un periodo intermedio que va desde las 2 semanas del parto hasta que ocurre la primera ovulación. En este periodo, las vacas normalmente eliminan todos los microorganismos patógenos que contaminaron durante el parto por un proceso de fagocitosis. Cuando las vacas no pueden eliminar esos microorganismos, tenemos metritis o endometritis.

El periodo post-ovulatorio va desde la primer ovulación post-parto (en la vaca de leche sería más o menos al mes post-parto) hasta el fin de la involución uterina. En él podemos tener metritis y endometritis crónicas o piómetras. La piómetra se da cuando la vaca ovula sin haber eliminado todos los microorganismos patógenos del útero y desarrolla una colección de pus. El endometrio no es capaz de liberar la prostaglandina necesaria para lisar al cuerpo lúteo y seguir ciclando.

   

Principales factores de las endometritis y metritis post-parto:

- Parto: mala higiene, incorrecta asistencia al parto, tracción forzada con tractor o caballos, etc. Todo esto hace que el animal después retenga la placenta y desarrolle infecciones uterinas.

- Prolapso uterino: el órgano se contamina y se desarrolla una infección uterina.

- Atonía uterina post- parto: la vaca no puede realizar las contracciones necesarias para eliminar los microorganismos y el material contaminado, y desarrolla infecciones. 

- Paresia puerperal

- Abortos

- Gestaciones cortas, que llevan a retención de membranas y por lo tanto de infecciones.

 

Todos estos problemas llevan a que el útero no involucione correctamente, y lo inhabilitan a eliminar todo el material patógeno que tiene en su interior.

 

Microorganismos presentes: El principal microorganismo asociado a las infecciones uterinas es el Corynebacterium spp o Actinomyces piógenes. Se asocia las metritis y endometritis con E. coli.

Podemos encontrar anaerobios gram+ y gram– porque el útero en el post-parto es un ambiente anaerobio. Los Clostridium dan generalmente endometritis sépticas o tóxicas enseguida del parto. Los Coliformes también se presentan enseguida del parto en gran cantidad.

 

Debido a la retención de la placenta, el cérvix permanece abierto, y la gran cantidad de contaminantes que hay van colonizando el útero y causan las infecciones.    

Es muy importante saber que microorganismos predominan en cada etapa del post- parto para cuando queremos hacer un tratamiento.

 

Otros factores que nos llevan a desarrollar infecciones uterinas son las vacas enfermas, con otras afecciones. Es más fácil que tengan metritis.

Hay factores endócrinos, como las altas concentraciones de estrógenos, que estimulan la fagocitosis dentro del útero. Las altas concentraciones de estrógenos se dan en la fase folicular, previo a la ovulación. La progesterona reduce la actividad fagocitaria y reduce la actividad de liberación de los microorganismos. Cuando la ovulación luego del parto ocurre de manera temprana, y además tenemos la presencia de un cuerpo lúteo y por lo tanto aumento de la producción de progesterona, las vacas pueden desarrollar una piómetra asociada a cuerpo lúteo resistente. Muchas veces, se trata a estos animales con una dosis de prostaglandinas para que vuelvan a ciclar y vuelvan a elevar los estrógenos para poder eliminar todo el material purulento.

 

La fagocitosis es un mecanismo de defensa importantísimo, y uno de los factores que la alteran, es la mano del veterinario cuando hace malos masajes uterinos, o cuando se infunden soluciones de antisépticos (como solución lugol) que pueden ser irritantes para el útero.      

 

También la lactación y la producción pueden generar infecciones debido que a las vacas de alta producción, por el estrés metabólico que se les genera, les es más difícil eliminar las membranas uterinas.

 

Diagnóstico: para poder hacer un diagnóstico de una infección uterina primero tenemos que saber como es el post- parto y el puerperio normal de la vaca.

Durante las primeras 2 semanas, no podemos diferenciar a la palpación rectal por el tamaño del útero si hay infección o no, porque el útero aún está muy grande. Pasadas esas dos semanas, en las vacas normales vamos a poder palpar todo el útero, porque este ya involucionó bastante, pero en las vacas que tengan infección uterina no vamos a poder abarcar todo el útero porque aún está algo grande.   

Si el post- parto está corriendo normalmente, podemos palpar la pared uterina gruesa y con rugosidades longitudinales. Si hay infección la pared uterina va a estar blanda, flácida y fina. En los casos crónicos vamos a encontrar la pared gruesa, pero hay un contenido duro y pastoso (como si palpáramos paja metida a presión dentro del útero).  

En cuanto a los fluidos uterinos, una vaca normal los está eliminando hasta 18 o 20 días luego del parto. Podemos decir que una vaca está con infección uterina cuando hace más de 25 o 30 días post- parto que tiene corrimientos vulvares. 

Algo muy importante para el diagnóstico son las características de este corrimiento. En un post- parto normal, los primeros 2 días hay un corrimiento sero-sanguinolento, que luego se vuelve más espeso y amarronado, aunque tiene material blanquecino mezclado (resultante de la degeneración de los sitios carunculares). Este material blanquecino, muchas veces es confundido con pus, y las vacas son tratadas equivocadamente con antibióticos. Otra característica es que no tiene ningún olor desagradable.

Si hay una patología uterina, vamos a tener un corrimiento blanquecino, y podemos tener un corrimiento marrón oscuro o rojizo en el caso de las metritis puerperales. Pero, el principal indicio de que estamos frente a una infección uterina es el olor fétido desagradable de ese corrimiento.

Otra cosa que podemos observar a la endoscopía es una cervicitis (inflamación del cérvix) con prolapso del primer anillo.

Otro indicio de infección uterina son los síntomas de infecciones sistémicas.       

Si la vaca no muestra indicios de infección sistémica, pero sí de infección uterina, y queremos asegurar un poco más nuestro diagnóstico, podemos recurrir a la anamnesis y mirar los registros. Vamos a encontrar que la vaca no muestra celo, o que tiene ciclos irregulares.   

 

Tratamiento: además de preservar la salud del animal, nos interesa lograr que la vaca quede preñada lo antes posible.

Antes de iniciar el tratamiento, debemos tener en cuenta que el útero en el post- parto es un ambiente anaerobio y tiene gran cantidad de material purulento y sangre. Esto debemos tenerlo en cuenta, ya que hay antibióticos que no actúan frente a la presencia de materia orgánica.

Además debemos tener en cuenta los microorganismos que están presentes en las diferentes etapas.

Vías de administración: se pueden usar la sistémica y la intrauterina. Para la vía intrauterina, hay varias presentaciones: en pomo (pasta), bolos, inyecciones salinas o soluciones acuosas.

Los antisépticos están contraindicados porque irritan la pared del endometrio y le impiden eliminar los microorganismos.

Antibióticos: cuando estamos frente a una sintomatología general debemos aplicar antibióticos sistémicos para evitar el deterioro de la salud del animal. Podemos usar Penicilina sistémica. Lo último que se está dando son Cefalosporinas de última generación, que además de ser efectivo para este tipo de infecciones, no requiere de un periodo de espera en leche porque no se eliminan por esta. Otro antibiótico muy usado y efectivo es la Oxitetraciclina. También es efectivo para usar vía intrauterina, pero con la salvedad de que hay algunas que vienen con propilenglicol como vehículo, y este es irritante para el endometrio. Se puede hacer una dilución de la oxitetraciclina en 100 a 150 ml de solución salina, y hacer una infusión dentro del útero. Podemos asociar penicilina sistémica con oxitetraciclina intrauterina, sobre todo cuando tenemos dudas de que la penicilina sistémica llegue a todas las capas del útero.       

En cuanto al tratamiento para retención de placenta, debemos administrar antibióticos sistémicos. No tiene ninguna utilidad administrar antibióticos intrauterinos porque la pared uterina no los puede absorber.

A nivel experimental se realizan terapias con proteasas y colagenasas para eliminar la placenta. Se administra por las arterias umbilicales del feto. Se recomienda hacerlo por ejemplo cuando hacemos una cesárea. 

También se puede realizar terapia hormonal con PGF2 a en el caso de piómetras para producir lisis del cuerpo lúteo y hacer que la vaca vuelva a ciclar rápidamente y aumenten los estrógenos que estimulan la fagocitosis y ayudan a la eliminación los microorganismos.

Se puede administrar oxitocina y estrógenos buscando aumentar la actividad contráctil del miometrio, pero los resultados no son muy importantes. 

 

Está contraindicada la remoción de las membranas fetales retenidas. Si estamos frente a una infección generalizada y estamos en los primeros 2 días del post- parto, no debemos tocar las membranas. Si tratamos de retirarlas posiblemente ayudemos a que se desarrolle una infección sistémica y que el animal muera en las 12 horas posteriores, o que se produzcan heridas en el útero y que la vaca no pueda volver a quedar preñada.

Si no tenemos una infección generalizada y ya pasaron más de 3 o 4 días post- parto, podemos hacer una palpación y si las membranas están sueltas dentro de la cavidad se puede intentar retirarlas. Si vemos que debemos hacer fuerza para retirarlas, mejor las dejamos. Las vacas que no tienen infección generalizada terminan eliminando solas la placenta de 7 a 10 días luego del parto.   

 

 

Texto: Gissel Escudero

 

Tema: Infecciones uterinas (metritis y endometritis)

vaca que pario y quedo caida , murio y soltaba olor por el utero

maria hernandez | 26.07.2017

hola , hace unos dias una vaca de mi madre tuvo a luz una pequeña ternera casi sin ayuda por el tamaño pequeño de la cria aun asi la vaca se cayo al ratito de parir y no se le pudo lograr que se parara por mas esfuersos que se hicieron y por mas medicamentos que se le dio la vaca termino muriendo el veterinario le recomendo calcio y otro remedio para los tendones para los tendones aun asi la vaca no se paro y murio . que habra podido ser . habra sido infeccion . gracias

Vaca con problema mestritis

Maria cepeda | 06.05.2017

Q le puedo indiectar y para q venga un celo nomal

Lectura

Fulvio | 01.03.2017

Buen recordatori. Esta bueno.

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