Anatomía obstétrica, pelvimetría

 
Para empezar una introducción en esta presentación...
 
La reproducción en la hembra es un proceso complejo en el que participan varios sistemas.
 
 
Continuamos entonces...
 
 
 
 

Anatomía obstétrica, pelvimetría



La pelvis es un conducto formado por huesos y ligamentos, principalmente que prolonga hacia atrás la cavidad abdominal, y que contiene en las hembras a algunos de los órganos genitales; por dicho conducto pasa el feto en el momento del parto, por el útero, vagina y vulva.

El canal o conducto pelviano está constituido por los dos huesos coxales, el sacro y las primeras 3 vértebras coxígeas, formando varias articulaciones de muy poca movilidad.

 

HUESOS DE LA PELVIS

Los huesos que forma la pelvis son los coxales, el sacro y las primeras vértebras caudales.

 

A - COXALES

Los coxales son dos huesos planos de forma muy irregular dirigidos en la yegua oblicuamente de arriba a abajo y de adelante a atrás; se estrechan en su parte media y en su cara externa presentan la cavidad cotiloidea, para articularse con la cabeza del fémur y se ensanchan en sus partes anterior y posterior, en la primera para apoyarse en el sacro, y en la segunda para unirse a su homólogo del lado opuesto por lo cual se dirige hacia adentro.

En las primeras edades cada coxal está compuesto por 3 piezas distintas llamadas íleon, isquion y pubis, reunidas por un cartílago, en el centro de la cavidad cotiloidea, la que entre ellos forman.

 

El íleon es un hueso plano y triangular, retorcido sobre sí mismo, oblicuo de arriba abajo, de adelante a atrás y de adentro hacia fuera; es la pieza anterior del coxal, se relaciona con el sacro y es la mayor de las tres.

La cara externa o superior recibe el nombre de fosa ilíaca externa, y es cóncava; su cara interna o inferior es convexa y aparece dividida en dos partes: una externa lisa y otra interna rugosa, irregular, que presenta en su zona inferior la cara  articular , superficie  diartrodial irregular, más o menos incurvada que se articula con el sacro.

De sus tres bordes: anterior, externo e interno, solo nos interesa este, que se divide en dos partes: uno delgado y áspero que sobrepasa la articulación sacro iliaca y otro cóncavo, grueso y liso, que constituye la. gran escotadura ciática  y sobre la cual se halla la cresta supra cotiloidea que es una eminencia alargada de delante a atrás, que se continúa por su extremidad anterior con el borde interno del hueso y por la posterior sobre el isquion

La cresta íleo-pectínea está situada por dentro y delante del íleon y se extiende insensiblemente sobre su cara interna por una parte y por otra hacia el borde anterior del pubis.

De los tres ángulos, el externo o ángulo del anca es espeso, ancho y aplastado, con cuatro tuberosidades. El ángulo interno o ángulo de la grupa se apoya sobre la espina sacra, y sobresale de ella .El ángulo posterior o cotiloideo es prismático y voluminoso, manifiesta una ancha faceta articular cóncava y forma la parte anterior de la cavidad cotiloidea.

 

El pubis es el hueso más pequeño de los 3 y ocupa la parte anterior del suelo de la pelvis Es un hueso aplastado de arriba abajo y presenta su cara superior cóncava de un lado. Su borde anterior es delgado y áspero, con una eminencia lateral rugosa, llamada íleo-pectínea que se continúa con la cresta del mismo nombre; el borde interno se une con su homólogo del pubis opuesto para formar la sínfisis pubiana; el posterior, espeso y cóncavo, circunscribe con el isquion una amplia abertura elíptica, llamada agujero oval.

 

El isquion  situado detrás del íleon y del pubis, está dirigido casi horizontal  en el sentido antero posterior, pero oblicuamente en el lateral; es aplastado de arriba abajo, tiene  forma de cuadrilátero irregular y la cara superior lisa, y casi plena, forma parte del suelo de la pelvis.

El  borde anterior, espeso y cóncavo, circunscribe por detrás el agujero oval; el posterior, recto y oblicuo de arriba abajo y de afuera dentro ,forma con el borde análogo del hueso homologo una ancha escotadura llamada arcada isquiática; el interno se une al isquion del lado opuesto para dar lugar  a la arcada isquiática .

El ángulo antero-externo presenta una cara diartrodial excavada que sirve para formar la parte pastero profunda de la cavidad cotiloidea y la extremidad posterior de la cresta supra cotiloidea; el ángulo postero externo forma la punta de la nalga y el interno, unido al del otro isquion da lugar al vértice de la arcada isquiática.

 

B - SACRO  

Resulta de la unión de cinco vértebras de forma de pirámide triangular, es una pieza impar, articulada por delante con la última vértebra lumbar, por detrás con la primera caudal y por los lados con los coxales.

La cara superior presenta en la línea  media la espina sacra , que está formada por la soldadura de la parte inferior de las apófisis espinosas, a los lados de la cual existe una gotera con cuatro agujeros llamados supra-sacros, que penetran en el canal vertebral y comunican con otros cuatro agujeros análogos. Pero más anchos situados en la cara inferior y llamados sub-sacros. La cara inferior, lisa y cóncava de adelante a atrás, contribuye a formar el techo de la cavidad pelviana.

Los bordes laterales son espesos y cóncavos; presentan anteriormente una superficie articular alargada, irregular y ligeramente ondulada, cara articular, para articularse con íleon; en el resto del borde se insertan los ligamentos sacro ciáticos.

La base del sacro o extremidad anterior se articula con 1a última vértebra lumbar y ofrece al estudio el orificio anterior del canal sacro, además de las superficies articulares.

Su extremidad posterior se articula con la primera vértebra coxígea, presenta el agujero posterior del canal sacro, el cual es aplastado de arriba a abajo y de forma triangular, su anchura disminuye de adelante a atrás.

 

C - VÉRTEBRAS CAUDALES

La cola en la yegua comprende un número variable de vértebras (17-20) degeneradas, que van disminuyendo gradualmente de tamaño de la primera a la última; a la primera de las cuales las podemos considerar como pertenecientes a la pelvis.

En los animales de edad avanzadas a veces se encuentra soldada al sacro, la primera vértebra caudal y otras.

 

Diferencias según la especie:

En la vaca el coxal tiende a ser horizontal por la extensión considerable del isquion, el que tiene un valor en centímetros casi igual al del íleon, la fosa ilíaca externa es más  pequeña que en la yegua,  la cresta supra cotiloidea es muy elevada, cortante y ,apenas rugosa en su cara externa;  la cresta ileopectinea está  poco marcada, la tuberosidad isquiática es muy voluminosa,  la cara superior del isquion está encorvada de delante atrás  y de un lado a otro,  la cara superior del pubis es muy cóncava, siendo todo él más  ancho y delgado que en la yegua,  el agujero obturador es amplio , regularmente  elíptico con un borde cortante  por detrás y por dentro.

En los pequeños rumiantes, la dirección del coxal se aproxima aún más que en la vaca a la horizontal; tendiendo sus dos partes a colocarse en la misma prolongación.

En la cabra el coxal es más largo y estrecho que en la oveja, la cresta supra cotiloidea es más baja y más gruesa que en la oveja; en esta la parte isquiopubiana ofrece un pubis grueso, un agujero oval muy estrecho y una, tuberosidad isquiática de ángulos muy separados; en la cabra el pubis es delgado, el agujero oval es muy estrecho y la tuberosidad isquiática más recogida.

En la cerda el isquion no está en la misma línea que el íleon, éste es oblicuo, aquel horizontal; el ángulo interno del íleon es poco saliente y en relación con la situación del externo, muy por detrás, de donde resulta una cresta ilíaca extremadamente convexa.  La cresta supra cotiloidea es más elevada y convexa que en ninguna otra especie, dirigida hacia atrás.

En la perra el coxal es casi horizontal de perfil rectilíneo, el íleon esta descendido lateralmente, que tiende a colocarse en un plano medio; la cresta supra cotiloidea baja y obtusa se termina por un tubérculo, el pubis es grueso de borde anterior cortante y triangular el agujero su pubiano, los isquiones son divergentes y sus tuberosidades muy separadas y un cúspides y la arcada solo ocupa la mitad interna del borde posterior.

La pelvis en la gata no esta tan abierta por detrás como en la perra y su suelo es más profundo; los agujeros ovales son regularmente amplios; los isquiones son de reducido tamaño y sus tuberosidades dirigidas hacia adentro.

 

El sacro de la vaca es más largo que el de la yegua y las apófisis de sus 5 vértebras enteramente soldadas, la espina sacra es menos elevada, la cara inferior se presenta muy excavada de un lado a otro y recorrida por un surco medio para la arteria sacra media, y distinguen mejor los cuerpos vertebrales. Las apófisis transversas de la primera vértebra sacra, presenta unas expansiones laterales, inclinadas hacia delante y abajo, la superficie auricular es mucho más extensa en la cabra que en la oveja.

En la cerda el sacro tiene cuatro vértebras, a veces cinco, que tardan en soldarse.

Está caracterizado por su forma aplastada y por la ausencia se la espina sacra. 

La cara inferior es ni muy cóncava de adelante a atrás y convexa transversalmente desde la segunda vértebra sacra y la parte media e inferior de los cuerpos vertebrales sobresalen bastante superficies laterales oblicuas, casi verticales, que se extienden hasta la segunda vértebra

El sacro de la gata es rectilíneo, y la parte inferior de los cuerpos vertebrales sobresale bastante, y las superficies de apoyo de los coxales son circulares.

Vértebras caudales : las de la vaca son  mas fuertes y tuberosas y en general, las cinco primeras poseen un arco completo, con apofisis espinosas transversales y mamilares, faltando solo las  articulares; además por su cara inferior ofrecen de la presencia dos tubérculos que limitan una gotera; para alojamiento de la arteria coxigea.

En las otras hembras, las primeras vértebras caudales tienen las características  de todas las vértebras, y poseen toda serie de movimientos.

 

ARTICULACIONES.

Las articulaciones de la pelvis son cinco una articulación lumbo- sacra dos sacro-iliacas, la sínfisis isquio-pubiana y la articulación sacro-coxígea.

1- Articulación sacro lumbar: forman esta articulación la extremidad anterior del sacro y la última vértebra lumbar relacionándose con cinco superficies articulares a saber:

·       La cabeza

·       Las 2 apófisis articulares

·       Las 2 caras diartrodiales alargadas.

Estas dos últimas únicamente en los solípedos, contactan con las superficies análogas, pertenecientes a las apófisis transversas de la última vértebra lumbar.

Esta articulación tiene numerosos ligamentos potentes, que son poco interesantes para el tocólogo; no obstante señalaremos que los movimientos de la articulación no desaparecen por completo.

Dicha articulación forma, una pequeña saliente hacia la cavidad abdominal denominada ángulo sacro vertebral o promontorio, el que no constituye un obstáculo a la salida normal del feto.

2 - Articulaciones sacro ilíacas: estas unen a los miembros posteriores con el raquis por medio del sacro y los coxales, por las superficies llamadas caras auriculares, formándose la articulación del género artrodia-planiforme.

Esta articulación tiene 3 ligamentos:

·       Sacro-ilíaco inferior

·       Sacro-ilíaco superior

·       sacro-ciático.

El primera está situado alrededor de las superficies articulares, y los otros dos, más o menos alejados de ella.

3 - El ligamento sacro-iliaco inferior: está compuesto de 2 gruesos fascículos, más o menos disociados, fijos sólidamente por sus extremos en las rugosidades existentes en las caras auriculares diartrodiales. Una sinovial, con muy poca cantidad de sinovia, tapiza este ligamento.

4 - El ligamento sacro-iliaco superior: se divide en una porción funicular y en otra membranosa. La primera, muy fuerte, se extiende de adelante a atrás, desde el ángulo interno del íleon a la espina sacra, donde se confunde con el ligamento supra espinoso dorso-lumbar. La segunda porción es una membrana resistente, triangular, cuyas fibras oblicuas de arriba a abajo y de adelante a atrás, se insertan por una parte en el ángulo interno y en la parte adyacente del borde interno del íleon, donde se confunde con la porción precedente y por otra parte se fija sobre el labio rugoso que bordea lateralmente al sacro.

5 - El ligamento sacro ciático o isquiático: es una amplia extensión membranosa, situada a los lados de la pelvis, entre el sacro y el coxal a los que una, y además cierra por esa parte la cavidad pelviana. De forma irregularmente cuadrada  , permite precisar cuatro bordes: uno superior fijo en la cresta supra cotiloidea y sobre la tuberosidad isquiática, forma en la parte comprendida entre estas dos inserciones con la pequeña escotadura  ciática, la abertura por donde sale de la pelvis, el músculo obturador interno; el borde anterior mal delimitado circunscribe con la  gran escotadura ciática la abertura que da paso a los vasos y los nervios de las nalgas y al gran nervio ciático; el borde posterior , se desdobla en 2 láminas que tapizan al músculo semi-membranoso, y se confunden superiormente con la aponeurosis que envuelve a los músculos coxígeos.

6 - La sínfisis isquion -pubiana: los 2 coxales se unen entre sí, a todo lo largo del borde interno de los pubis y de los isquiones. Esta articulación representa en la yegua una anfiartrosis real, sujeta por un cartílago interóseo y por un manojo de fibras periféricas, que, según avanzan los équidos en edad se osifican progresivamente y lentamente de adelante a otras, o sea comenzando por los pubis, en cuyo momento dicha articulación carece de los pequeños movimientos de separación que antes tenía.

7 - Articulación sacro-coxígea: La disposición de esta articulación, así como las primeras intercoxigeas, está adaptada al tipo rudimentario de las vértebras que las forman. Estas solo se relacionan por el cuerpo, por intermedio de los discos intervertebrales y lateralmente por fibras ligamentosas longitudinales, que constituyen una especie de vaina fibrosa común a todas las vértebras.

 

Diferencias:

Ya indicamos anteriormente que en todos los animales domésticos, menos en los solípedos, el sacro se une a la última vértebra lumbar solo por la cabeza vertebral y las 2 apófisis articulares, lo que permite una gran movilidad de la articulación sacro-lumbar y por lo tanto un aumento del valor del diámetro sacro-pubiano de las hembras que no sean la yegua, durante los trabajos del parto.

En la vaca, la sínfisis es rectilínea y resulta excepcional que se osifique, por lo menos en el tiempo que se las dedica a la reproducción, dato favorable el ensanchamiento pubiano en el momento del parto.

 

LA PELVIS COMO CONDUCTO.

El estudio del conducto pelviano es importante para el tocólogo, puesto que el producto de la gestación ha de recorrerlo en el momento del parto normal, a través de útero, vagina y vulva.

Se denomina eje del conducto pelviano a la línea imaginaria que reúne los centros de todos los cortes pelvianos y nos indica la dirección que tiene el conducto. Dichos ejes son bastantes diferentes en la vaca y en la yegua.

 

VACA:

La pelvis de la vaca representa un conducto cilindroideo de gran extensión ósea, comprimido de un costado al otro y de una anchura casi igual en toda su longitud, que prolonga hacia craneal la cavidad abdominal con la que se relaciona por su base mayor, mientras que la base menor corresponde a la región vulvo-anal.

En la pelvis estudiamos una abertura anterior, circunferencia abdominal o estrecho anterior, una abertura posterior o de salida, circunferencia perineal, estrecho posterior y cuatro planos internos (superior, inferior y 2 laterales).

 

A) Estrecho anterior: constituye una región obstetrica muy importante porque por su naturaleza ósea opone resistencia al paso del feto ya que sus dimensiones no son casi susceptibles de modificación.

Tiene figura elíptica, alargada verticalmente y su contorno la forma:

·       Por arriba, el cuerpo de la primera vértebra sacra y la cara inferior de la articulación sacro-iliaca

·       Por los lados la cresta pectínea y el borde interno del íleon

·       Inferiormente el borde anterior del pubis.

El estrecho anterior se encuentra dirigido de arriba a abajo y de adelante a atrás,  es decir desde la articulación rumbo-sacra o promontorio al borde anterior de la sínfisis pubiana , y su grado de oblicuidad varia, dentro de grandes limites, por la movilidad de la grupa sobre la línea dorso-lumbar.

La pelvis de la vaca presenta, a diferencia de las demás hembras, una especie de escalón de unos 8 cm de altura entre el borde antero-inferior del estrecho anterior y la pared inferior del abdomen, debido a que los músculos abdominales se insertan en la cara inferior del pubis, por intermedio de un grueso tendón que refuerza la sínfisis pubiana, en lugar de hacerlo como en los solípedos, en el borde pubiano; la conformación que dará lugar en ciertas ocasiones a partos distócicos.

B) El estrecho posterior: es una abertura de forma oval cuyas dimensiones aumentan bastante en el momento del parto a pesar de ser tan amplio como el estrecho anterior, está limitado:

·       Superiormente por la zona póstero-inferior del sacro y de las primeras vertebras coxígeas

·       Lateralmente por el borde posterior de los ligamentos sacro-isquiáticos

·       La parte inferior por la arcada isquiática.

El estrecho posterior, por la constitución anatómica que acabamos de señalar, no ocasiona obstáculo para la normal salida del feto, por los movimientos de las articulaciones sacro-coxígeas y de los ligamentos sacro-isquiáticos.

 

PLANOS:

1 -El plano superior tiene por base ósea la cara inferior del sacro; es de forma trapezoide, larga y estrecha de base anterior y ligeramente cóncava de adelante a atrás, contacta con el recto y los vasos y nervios su sacros.

2 -El plano inferior o suelo de la pelvis, tiene  por base ósea la cara superior de los pubis y de los isquiones; está profundamente excavado de un lado al otro y de adelante a atrás , lo que permite a la vejiga resguardarse en el durante el trabajo de parto.

En la línea media existe la sínfisis isquiopubiana con una longitud entre 15 - 17 cm, a los lados se encuentran los agujeros ovales, recubiertos por los músculos obturadores, los que dejan paso a los vasos y nervios del mismo nombre.

4 -Los planos laterales, en sus partes media y posterior, están formados por los ligamentos sacro-ciático y los isquion; su parte anterior la constituyen una pequeña porción de la cara interna del íleon y la cara interna de la cresta supracotilidea.

 

DIÁMETROS:

Expuesta la conformación del canal pelviano de la vaca, es necesario conocer sus dimensiones.

Amatamos y tocólogos han apreciado el número y disposición de los diámetros de diferente manera.

La división más práctica (hecha por Violet) estudia en el estrecho anterior 5 diámetros:

 

1 - un diámetro supero-inferior : o también llamado sacro pubiano AB , va desde la parte inferior de la articulación lumbosacra al borde anterior de la sínfisis pubiana , cortando con cierta oblicuidad al eje anteroposterior pelviano, lo que motiva que el valor de dicho diámetro sea algo mayor que la verdadera altura del estrecho.

En las hembras de las distintas especies domésticas, menos en la yegua, el estrecho anterior es más alto que ancho, por el valor del diámetro sacro-pubiano; pero como es natural, su longitud variara con la especie, raza e individuo.

 

2 - dos diámetros transversales: o bisiliacos, son dos; el bisiliacosuperior CD y el bisiliaco inferior EF. El primero va de un íleon al otro, en el límite del tercio medio y el tercio superior de él, o sea en el punto que el estrecho anterior da su anchura máxima; el segundo limita la cuarta parte inferior del estrecho. También se estudia un bisiliaco medio JK.

 

 3 - dos diámetros oblicuos: sacro-iliacos o íleo sacros FH y EI, pasan por el centro del estrecho, donde se cruzan en X y se entienden entre la cara ínfero anterior de una articulación sacro iliaca y la cresta íleo pectínea del lado opuesto, en su parte más próxima a la cavidad cotiledónea: la importancia de estos diámetros es secundaria porque el feto durante el parto normal adopta una posición vertical y sus diámetros no corresponden a aquellos.

En la vaca el diámetro bis iliaco superior es siempre mayor que el bis iliaco inferior y los oblicuos, en pelvis ancha igual al sacro pubiano, y en pelvis más estrechas más pequeñas.

Al estrecho anterior también se le denomina circunferencia pelviana y su medida es de gran utilidad al tocólogo.

 

Como las medidas de los diámetros del estrecho anterior dependen de distintos factores, entre los que se destacan la raza, alzada, a continuación las correspondientes a la mínima, media y máxima de la vaca: 

 

 

mínima

media

máxima

Diámetro sacro-pubiano

19,0 cm

22,5 cm

26,5 cm

Diámetro bis-iliaco superior

16,5 cm

17,7 cm

20,5 cm

Diámetro bis-iliaco inferior

14,5 cm

15,7 cm

18,5 cm

Circunferencia

60 cm

67 cm

78 cm

 

No tiene importancia el estudio de los diámetros en el estrecho posterior, ya que este en el momento del parto se agranda notablemente. No obstante se consideran 2 diámetros:

1 - supero inferior o sacro isquiático, que se extiende desde la cara ínfero posterior del sacro a la cara superior de la sínfisis isquiática,

2 - transversal, comprendido entre las zonas medias de los bordes posteriores de los ligamentos isquiáticos.

Ambos valen una quinta parte de los correspondientes del estrecho anterior aproximadamente.

 

En los rumiantes como en los solípedos, el peritoneo no tapiza totalmente el fondo de la cavidad pelviana, sin embargo en los bovinos se prolonga más hacia el estrecho posterior que en los équidos, reduciéndose el espacio retroperitoneal de la pelvis.

El limite exterior de la reflexión del peritoneo, desde las paredes de la pelvis hacia los órganos en esta contenidos, está señalado por un línea oblicua hacia abajo y atrás, que va desde la parte pastero superior de la espina iliaca a la parte superior del trocánter.

Los órganos pelvianos propiamente dichos son la parte terminal del tubo digestivo, los órganos genitourinarios y los vasos y nervio correspondientes.

 

PELVIMETRIA EN LA VACA

 

Es la parte de la anatomía obstétrica que determina las dimensiones de la pelvis por la mensuración directa o por la indirecta.

La importancia de la polimetría radica en saber si el feto ha de pasar por la pelvis en el momento del parto, nos interesa saber si la hembra que va a ser fecundada tiene la amplitud de pelvis necesaria para que aquel acto se verifique sin trastornos para la madre ni para la cría.

Claro es que esto lo hacen lo ganaderos (empíricamente), al desechar de la procreación a todas aquellas hembras que a su juicio no tienen la suficiente anchura de grupa.

La polimetría se divide en:

A) Polimetría externa o indirecta: se realiza deduciendo el valor de los diámetros pelviano por medidas tomadas en el exterior del cuerpo de la hembra.

B) la Polimetría interna o directa: se practica midiendo directamente las dimensiones de la pelvis, dentro de la cavidad pelviana.

 

PELVIMETRIA EXTERNA

Se realiza por distintos métodos, pero solo vamos a exponer el más práctico, que es el desarrollado por Saint Car y Violet.

Este método se basa en la observación de que los 2 coxales no solo forman casi toda la pelvis, sino además cada uno de ellos constituye un radio de las extremidades posteriores.

La alzada de la hembra influye en la longitud que tienen dichos radios, por lo que de la longitud de los coxales depende la que tenga el estrecho anterior y por tanto el valor del diámetro sacro-pubiano.

De la misma manera se deduce que la mayor o menor separación de los ángulos externos de los íleon influye sobre el valor de los diámetros transversales.

Por lo tanto lo datos necesarios para la obtención del valor de los diámetros son:

·       Alzada de la hembra, para determinar el diámetro sacro pubiano

·       Anchura de la grupa, de un ángulo externo del íleon al otro, para la de los bis iliacos.

Por medio de una experiencia realizada por Saint Cyr , que tomo estos dos datos de  medida en muchas hembras , y luego de muertas, tomando el valor real, las correlaciono; dando como resultado un coeficiente por el que se multiplican dichos valores (alzada y ancho de grupa) para obtener diámetro sacro ciático y bisilíaco superior; 

El bisilíaco inferior, circunferencia estrecho anterior y otras medidas útiles se calculan con sumas, restas y multiplicaciones de los valores hallados.

La polimetría externa permite precisar las dimensiones pelvianas, pero advertimos que nunca da resultados absolutamente justos, conforme la anatomía, pero los errores que pueden darse son mínimos.

 

PELVIMETRIA INTERNA 

La polimetría interna o directa obtiene el valor de los diámetros por manipulación directa sobre el estrecho anterior.

Este procedimiento es empleado en las grandes hembras, porque nos permite con rapidez tener una idea de las dimensiones, de la conformación y de lesiones de la pelvis ósea.

El pelvímetro utilizado es la mano del tocólogo, que se introduce en la vagina o en el recto hasta llegar al estrecho anterior, en donde se abre de manera que la punta del pulgar apoye en el extremo de un diámetro y cualquiera de los otros dedos en el extremo opuesto.

Para esto se conocerá de antemano el valor de las distancias que el veterinario mide con su mano abierta entre la extremidad del pulgar y las de los demás dedos.

La resistencia que ofrece el recto y la vagina a ser distendidos por la mano, motivan el cansancio de esta y la dificultad de realizar nuestro cometido, para evitarlo se practica anestesia caudal baja.

Para determinar el diámetro bisilíaco superior utilizaremos la vía rectal y la vagina para el inferior, empleando cualquiera de los dos para el sacro pubiano, pero la precaución de separar el otro de los órganos para que no estorbe en la maniobra perimétrica.

Actualmente existen en el mercado aparatos de polimetría o pelvímetros modelos RICE o modelo KRAUTMAN.

Numero de vaca y área pélvica para diferentes razas y sus cruzas, a diferentes edades:

  15 - 18 meses

24 meses

RAZA

ÁREA PÉLVICA(cm2)

ÁREA PÉLVICA(cm2)

HH

16

193  +/- 4

18

208  +/-4

AA

21

209  +/-4

20

229  +/-4

HA

26

208  +/-3

19

229  +/-4

AH

25

207  +/-3

23

226  +/-4

JH

27

213  +/-3

27

230  +/-3

JA

22

220  +/-3

14

225  +/-5

DH

19

219  +/-4

12

239  +/-5

DA

23

221  +/-3

14

233  +/-5

LH

14

211  +/-4

23

226  +/-3

LA

27

216  +/-3

23

231  +/-4

SH

33

221  +/-3

20

238  +/-4

SA

27

224  +/-3

20

239  +/-4

CH

20

217  +/-4

28

241  +/-3

CH

12

220  +/-5

12

256  +/-5

TOTAL

 

214  +/-1

273

232  +/-1

Fuente: Lastar 1974

H : Hereford -- A: A.Angus -- J : jersey -- D : Devon  ---  L : Limusin -- S : Simental  --  C : Charoleis

Primera letra -- macho

Segunda letra -- hembra

 

 

CONCLUSIONES SOBRE PELVIMETRIA EN VACAS

 

·       La causa primaria de distocias en vaca jóvenes es la desproporción entre peso al nacimiento del ternero y el área pélvica (AP)

·       El AP tiene crecimiento lineal desde los 9 a los 24 meses (0,25 - 0,37 cm2/día)

·       El AP es inversamente proporcional al % de distocia

·       El mejor momento para la medición del AP es al pre servicio o al diagnóstico de gestación

·       Hay gran variabilidad del AP dentro de las razas, la selección es específica

·       Tiene alta heredabilidad -- > 0,61

 

La facilidad de parto es uno de los elementos económicos más importantes a tener en cuenta, siendo la polimetría un elemento importante para el refugo de vacas o vaquillonas con AP pequeña, además del uso de toros con facilidad de parto, esto reducirá el % de distocia y aumentara la eficiencia reproductiva del sistema.

 

 

YEGUA

El conducto pelviano de la yegua tiene una forma cilindo-conica de base anterior, oblicua hacia abajo y atrás. El estrecho anterior , óseo,  como en las demás hembras domésticas , presenta una forma oval más o menos alargada según se trate de pelvis anchas o estrechas, correspondiendo siempre al sacro la parte más ancha  y al pubis la estrecha

El plano inferior de la pelvis es de forma rectangular, ligeramente excavada de uno al otro lado y rectilínea, de adelante a atrás .Los agujeros ovales se encuentran situados simétricamente a la sínfisis isquiopubiana, la que mide de 18 - 20 cm de longitud en la yegua de alzada media.

Por detrás del borde anterior del pubis existe una depresión muy señalada, que servirá de alojamiento a la vejiga en el momento del parto.

En la yegua la pelvis es menos larga y menos ósea que en la vaca, porque el isquion tiene menos extensión, esta menos incurvado de un lado al otro y de adelante a atrás, porque la cresta supra cotiloidea está muy poco desarrollada y porque el sacro es menos largo, ancho y curvo.

De esta disposición anatómica se deduce que el feto de la yegua, a su paso por la pelvis encontrara más facilidades para salir al exterior que el de la vaca.

En yegua de pelvis anchas, al diámetro sacro pubiano es menor que el bis iliaco superior, mientras que en las estrechas es siempre mayor. El bisiliaco superior es siempre mayor que el bis iliaco inferior, con mayor diferencia que la existente entre los bis iliacos de la vaca.

Los diámetros oblicuos en pelvis anchas son casi iguales que el bis iliaco superior y por lo tanto mayores que el sacro pubiano, en pelvis estrechas son mayores que el bisiliaco superior y menores que el sacro pubiano.

 

Las dimensiones del estrecho anterior en yeguas son: 

 

 

mínimo

medio

máximo

Diámetro sacro-pubiano

18,0 cm

21,0 cm

23,0 cm

Diámetro bis-iliaco superior

17,0 cm

21,5 cm

22,5 cm

Diámetro bis-iliaco inferior

15,0 cm

16,0 cm

19,0 cm

Circunferencia

59,0 cm

70,0 cm

77,0 cm

 

 

OVEJAS Y CABRAS.
La conformación general de sus pelvis se aproxima a la de la vaca, pero el suelo o plano inferior es menos excavado de una parte a otra. La sínfisis es rectilínea y como su osificación tiene lugar más tarde que en las demás especies, permite aumentar los diámetros al momento del parto.

Además es importante señalar que el estrecho anterior presenta su máxima anchura a nivel del diámetro bis iliaco inferior y la diferencia que tiene con el bisiliaco superior es mayor en la cabra que en la oveja. En su conjunto la pelvis de la cabra es más alargada y estrecha de adelante a atrás que en la oveja.

 

Dimensiones del estrecho anterior de oveja y cabra:

 

 

oveja

cabra

 

mínima

Diámetro sacro-pubiano

11-11,5

12,5-13,5

Diámetro bis-iliaco superior

8,0

7,5-7,8

Diámetro bis-iliaco inferior

8,4

8,2-8,3

Circunferencia

33-34,0

35-37

 

CERDA.

La pelvis es amplia y alargada en su parte anterior con diámetros muy superiores a los del feto, por lo cual son raros los partos distócicos .El ángulo sacro vertebral es muy saliente, el estrecho anterior con gran inclinación, la sínfisis isquiopubiana es rectilínea, soldándose muy tarde y el eje de la pelvis es algo convexo hacia arriba.

Como las crestas supracotiloides Y H están muy desarrolladas y dirigidas hacia adentro, estrechan esta parte pelviana con posibles dificultades para la salida de los fetos, en cuanto estos tengan un tamaño algo mayor que el normal.

El diámetro mayor es el sacro pubiano, los oblicuos son solo un poco menores que el los 3 bastante mayores que los bisiliacos, habiendo poca diferencia entre el superior e inferior.

 

PERRA Y GATA

En estas hembras la pelvis también es alargada y el estrecho anterior tiene gran oblicuidad. El mayor diámetro es el sacro pubiano y el bisilíaco inferior sobrepasa en valor al superior, lo que indica que la forma de dicho estrecho se parece al de óvidos y cápridos.

Dichas pelvis tiene una forma particular y es que su mayor amplitud corresponde a la parte posterior o isquiática, y su menor desarrollo a la de las crestas ilíacas o supra cotiloideas por el gran desarrollo que estas tienen lo que motiva a veces la detención en ellas de los fetos voluminosos.

La sínfisis isquion pubiana es rectilínea y se osifica muy tarde o incompletamente, con lo cual se aumenta el diámetro pelviano y se favorece la salida de los grandes fetos dentro de ciertos límites.

La gran variación en el tamaño de las razas caninas hace imposible dar cifras concluyentes de las dimensiones de la pelvis.

El aumento de las dimensiones de la pelvis es proporcional al del peso del cuerpo, puesto que la pelvis de los perros pequeños es proporcionalmente mayor que la de los grandes.

 

·       Perra de   2,4 kg -- mide el conducto pélvico 30mm

·       Perra de 9,6 Kg -- mide el conducto pélvico 40 mm

·       Perra de 24 kg -- mide el conducto pélvico 50 mm

 

 

 

 

OVARIO Y ÓRGANOS GENITALES TUBULARES.

 

A) OVARIO:

El ovario, a diferencia del testículo, perma­nece en la cavidad abdominal y lleva a cabo funciones exocrinas (liberación del huevo) y endocrinas (esteroidogénesis).

Desarrollo prenatal: El tejido predominante del ovario es la cor­teza.  Las células germinales primordiales se originan fuera de las gónadas y migran a tra­vés del mesenterio sacular de la yema a los cor­doncillos genitales. Durante el desarrollo fetal, las oogonios se producen por multiplica­ción mitótica; posteriormente viene la primera división meiótica hasta que se forman varios millones de ovocitos, proceso que se detiene en la profase; Luego la atresia reduce la cantidad de oocitos en el momento del nacimiento, y en la pubertad se produce una disminución posterior, de manera que sólo están presentes unos cuantos cientos durante la senectud re­productiva. Todos los huevos se originan en una población germinal del cordoncillo geni­tal. Las células foliculares que rodean al ooci­to primario surgen del epitelio germinal por su crecimiento, en tanto que las células en­docrinas la teca y las células intersticiales se originan de la médula ovárica.  Con pocas excepciones, los folículos primordiales no se forman durante la vida posnatal.

Al nacimiento una capa de células folicula­res rodea los ovocitos (u oocitos) primarios en el ovario y de ella se forman los folículos pri­mordiales.  Al principio, éstos se encuentran diseminados por todo el ovario, pero durante la vida neonatal temprana se van disponiendo sólo en la zona cortical, bajo la túnica albugí­nea rodeando la médula vascular.

La forma y tamaño del ovario varían con la especie v el estadio del cielo estral. En vacas y borregas, el ovario tiene for­ma de almendra; en la yegua, de frijol, debido a la presencia de una fosa de ovulación defini­da, o depresión en el borde de unión del ova­rio.  El ovario de la cerda semeja un racimo de uvas debido a que los folículos sobresalen ha­cia el exterior y un cuerpo lúteo oscuro subya­ce al tejido ovárico.

La parte del ovario que no está unida al mesovario está expuesta y forma una prominen­cia dentro de la cavidad abdominal. El ovario constituido por médula y corteza, está rodea­do por el epitelio superficial, llamado epitelio germinalLa médula del ovario consta de tejido conjuntiva fibroelástico dis­puesto en forma irregular y de extensos siste­mas vascular y nervioso que llegan al ovario a través del hilio (unión entre el ovario y meso­vario).  Las arterias están dispuestas de una manera espiral bien definida.  La corteza ová­rica contiene los folículos ováricos, los cuerpos lúteos, o ambos, en diferentes etapas de for­mación o regresión.  El tejido conjuntiva de la corteza contiene muchos fibroblastos, algunas fibras colágenas y reticulares, vasos sanguíneos, vasos linfáticos, nervios y, fibras muscu­lares lisas.

Flujo sanguíneo del ovario: El patrón vas­cular del ovario cambia con los diferentes esta­dos hormonales.  Las variaciones en la ar­quitectura vascular permiten que se adapte la irrigación a las necesidades del órgano.  La dis­tribución relativa de la sangre entre los dife­rentes compartimientos del ovario se altera sin afectar a la irrigación ovárica total.

La distribución intraovárica de la sangre sufre cambios impor­tantes durante el periodo preovulatorio.

El flujo arterias del ovario varía en propor­ción con la actividad del cuerpo lúteo.  Los cambios hemodinámicos parecen ser impor­tantes en la regulación de la función y vida media del cuerpo lúteo (CL).  Por tanto, los cambios en el flujo sanguíneo preceden a la disminución de la secreción de progesterona, mientras que la restricción del flujo sanguíneo ovárico produce una regresión prematura del cuerpo lúteo.  Durante la luteólisis en borre­gas, se opera una reducción en el flujo sanguí­neo ovárico así como un incremento en el desvío arteriovenular dentro del ovario (Nis­wender y col., 1976).

El flujo sanguíneo ovárico durante el cielo estral se ha medido en varias especies.  En el ovario bovino es más alto durante la fase de cuerpo lúteo y disminuye con la regresión y alcaliza su nadir justo antes de la ovulación.  El flujo sanguíneo aumenta al formarse el nuevo cuerpo lúteo.  La disminución del flujo parece seguir el declive abrupto al tiempo de la regresión del cuerpo lúteo (Wise y col., 1982).

Los linfáticos uterinos juegan un papel muy importante en el transporte de estrógenos des­de la trompa uterina hasta el ovario del mismo lado.  La concentración de P4 en la sangre es una medida indicativa de la función de cuerpo lúteo y está altamente correlacionada con el flujo sanguíneo a través del cuerpo lúteo du­rante el cielo estral.  Por tanto, E 2 (aumento inducido en el flujo sanguíneo uterino) puede acompañarse de un incremento en el flujo san­guíneo a través del cuerpo lúteo sobre el ovario ipsilateral, dando por resultado un aumento en la secreción de P4 (Ford y col., 1982).  El efecto dilatador del estrógeno sobre los lechos vasculares de útero v cuerpo lúteo puede de­berse a los efectos inhibidores que ejerce sobre los nervios vasoconstrictores periarteriales.

Cuerpo lúteo: El cuerpo lúteo se desarrolla después del colapso del folículo en la ovulación.  En la pared interna del folículo se forman pliegues macroscópicos y microscópicos que penetran en la cavidad central.  Estos pliegues están formados por un corazón central de estroma y grandes vasos sanguíneos que se distienden.  Las células surgen pocos días antes de la ovulación y sufren una rápida regresión dentro de las 24 horas después de la ovulación, y las células de teca restantes se encuentran en un estado avanzado de degeneración

Desarrollo.  El aumento en el peso del cuer­po lúteo al inicio es rápido.  En general, el pe­riodo de crecimiento es un poco más largo que la mitad del cielo estral.  En la vaca, el peso y el contenido de progesterona del cuerpo lúteo aumentan rápidamente entre el tercero y el de­cimosegundo día del cielo, y se man­tiene más o menos constante hasta el día 16, cuando empieza la regresión.

Regresión.  Si no hay fecundación, el cuer­po lúteo sufre regresión y permite que maduren Otros folículos ováricos más grandes.  A medida que estas células degeneran, el órgano completo disminuye de tamaño, se vuelve blanco o café pálido, y se llama corpus albi­cans. El cuerpo lúteo del cielo estral del bovino empieza a desaparecer 14 a 15 días después del estro, y su tamaño dis­minuye a la mitad en unas 36 horas.

B) EL OVIDUCTO

Hay una íntima relación anatómica entre el ovario y el oviducto.  En mamíferos de granja, el ovario descansa en una bolsa ovárica abier­ta, en contraste con otras especies (p. ej., rata y ratón) en los cuales se encuentra en un saco cerrado.  Esta bolsa en animales de granja es un saquillo constituido por un pliegue perito­neal delgado de la mesosalpinx, que se une a un asa suspendida en la porción superior del oviductoEn vacas y borregas, la bolsa ovárica es ancha y abierta.  En cerdas, está bien desarrollada y, aunque abierta, comprende el ovario. En yeguas es angosta y adquiere forma de llave, lo que incluye sólo la fosa de ovulación.

Anatomía: Los oviductos están suspendidos en la meso­salpinx que es un pliegue peritoneal derivado de la capa lateral del ligamento ancho.  La lon­gitud y grado de contorneamiento del oviduc­to varía con los diferentes animales de granja.

El oviducto se divide en cuatro segmentos funcionales: el semejante a un canal, la fimbria; la abertura abdominal en forma de ca­nal, cerca de ovario, denominada infundíbulo; la dilatación más distal, llamada ámpu­la, y la angosta porción proximal del oviducto que conecta con la luz uterina, llamado istmo.

El tamaño del infundíbulo varía con la es­pecie y la edad del animal; el área de superfi­cie es de 6 a 10 cm en borregas y de 20 a 30 cm en vacas.  La abertura del infundíbulo de­nominada ostium abdominal descansa en el centro de unos procesos irregulares que forman la extremidad del oviducto, llamada fimbria.  La fimbria está libre excepto en un punto en el polo superior del ovario.  Esto ase­gura una íntima aproximación de la fimbria y de la superficie del ovario.

La ampolla tiene casi la mitad de la longi­tud total del oviducto, y nace en la sección constreñida llamada istmo.  Todavía es un mis­terio la significación anatómica y fisiológica de esta unión istmico-ampular.  El istmo se co­necta directamente con el útero; éste penetra en la trompa en forma de una pequeña papila en la yegua.  No se encuentra un esfínter mus­cular bien definido en este punto, la unión utero-tubal.  Sin embargo, en la cerda esta unión está bordeada por largos procesos muco­sos digitiformes.  En la vaca y en la borrega existe un pliegue en la unión útero-tubárica, especialmente durante el estro.

Los músculos también se extienden desde es­tas capas hacia el tejido conjuntiva de los plie­gues mucosos, lo que permite la contracción coordinada de toda la pared.  El grosor de la musculatura aumenta desde el ovario al extre­mo uterino del oviducto (fig. 3-8, A).

Vascularización.  La vascularización del oviducto proviene de las arterias uterina y ovárica, las cuales juntas aportan arcos vascu­lares a lo largo de todo el oviducto.  El aumen­to importante en la prominencia de la vascula­rización, regulada en gran parte por los estró­genos del ovario, está relacionada cin el mejo­ramiento de las funciones secretoras del ovi­ducto.

El drenaje linfático lo proporcionan gan­glios paraórticos o lumbares.

Inervación.  Como en otros segmentos del conducto del aparato reproductor femenino, el oviducto está inervado por neuronas adrenérgicas "cortas", que desde el punto de vista fisiofarmacológico son diferentes de las más comunes neuronas adrenérgicas "largas".  Ade­más de recibir nervios procedentes de ganglios pre vertebrales y paravertebrales (neuronas adrenérgicas largas), el oviducto recibe otra parte de las formaciones ganglionares en el área uterovaginal (neuronas adrenérgicas cor­tas).  En la coneja, la inervación adrenérgica del oviducto proviene de fibras pos ganglionares que se originan en los ganglios mesentéri­cos inferiores (neuronas adrenérgicas largas), y otra parte se origina en ganglios localizados cerca del cuello, en la unión cérvicovaginal (neuronas adrenérgicas cortas).

Función del oviducto: Para estudiar la función del oviducto se utilizan técnicas tanto in vivo como in vitro. Él es oviducto cumple la única función de dar paz a los óvulos y espermatozoides en direcciones y opuestas, casi simultáneamente. La estructura de los oviductos está bien adaptada a sus múltiples funciones. La fimbria bordada transporta los óvulos de la superficie del ovario al infundíbulo. Luego los huevos se transportan por ambos pliegues mucosos a la ampolla, en donde se lleva a cabo la división temprana de los huevos fecundados. Los embriones permanecen en el oviducto durante tres días antes de ser transportados al útero.

Líquidos de oviducto.  Estos proveen un ambiente apropiado para la fecundación y di­visión de los huevos fecundados.  La tasa de acumulación de este líquido está regulada por las hormonas ováricas.

C) EL UTERO

El útero consta de dos cuernos (cornual), un cuerpo y un cérvix (cuello)Las proporciones relativas de cada parte así como la forma y disposición de los cuernos, varían con la especieEn la cerda, el útero es del tipo bicornio (uterus bicornis).  Los cuernos están plegados y presentan circun­voluciones; pueden medir de 4 a 5 pies de lon­gitud (121 a 152 cm), mientras que el cuerpo del útero es corto. Su longitud es una adaptación anatómica que puede conte­ner exitosamente una gran camada. En vaca, borrega y yegua, el útero es de tipo bipartito (uterus bipartitus).  Estos animales tienen un tabique que separa los dos cuernos y un cuerpo uterino prominente (la yegua tiene el más grande).  En su superficie, el cuerpo del útero en las vacas y borregas parece más grande de lo que realmente es porque las porciones caudales de los cuernos están unidas por un li­gamento.

Ambos lados del útero están unidos las pa­redes pélvica y abdominal por el ligamento ancho.  En hembras multíparas, el ligamento uterino se estira y permite que el útero baje a la cavidad pélvica.  En la yegua éste puede estorbar la remoción de los líquidos endometria­les o permitir que pequeñas cantidades de ori­na fluyan a través del cuello durante el estro, dando por resultado una inflamación media por aglomeración.

Al igual que muchos otros órganos cavita ríos, las paredes del útero constan de una fina membrana mucosa interna, una capa interme­dia de músculo liso y una serosa externa, el pe­ritoneo.  Desde el punto de vista fisiológico, só­lo se reconocen dos capas: endometrio y miometrio.  Los nervios simpáticos derivan de los plexos pélvico y uterino, y terminan parcial­mente en las fibras musculares y en la mucosa.

Vascularización del útero: El útero recibe sangre e inervación por el li­gamento ancho. Los vasos sanguí­neos son numerosos, de pared gruesa, y tortuo­sos.  La arteria uterina media, que es una rama a sea de la arteria iliaca interna o de la iliaca externa, provee la mayor parte de la irrigación al útero en la región del feto en desarrollo; por tanto, se agranda notablemente con el avance de la gestación.  La arteria uterina craneal, rama de la arteria uteroovárica, irriga el ovario por medio de la arteria ovárica, y a la extremi­dad anterior del cuerno uterino por medio de la arteria uterina craneal.  La arteria utero­ovárica irriga al oviducto. La arteria uterina caudal es la continuación anterior de la arteria ptíbica interna que irriga vagina, vulva y ano.

La arteria uteroovárica corre íntimamente relacionada con la superficie de la vena corres­pondiente y sólo muestra un grado menor de tortuosidad.  Esta arteria termina al dar lugar a una pequeña rama en la punta del cuerno uterino y del oviducto, a una o más ramas ová­ricas altamente circunvolucionadas y a una ra­ma del ligamento ancho.  Las venas uteroová­ricas están formadas por la fusión de una o más ramas uterinas grandes, las venas ováricas plexiformes y una rama que viene del ligamen­to ancho. Un extenso plexo peri vascular de pe­queñas venas se halla entre los vasos útero ová­ricos y alrededor de ellos, concentrados princi­palmente en torno a las arterias. Una prominente anastomosis se localiza entre los sistemas arteriales uterino y ovárico.  La arteria uterina ipsilateral de un ovario con cuerpo lúteo, presente en becerras no preñadas, responde in vitro a una estimulación ner­viosa periarterial con una mayor contracción que la arteria uterina contralateral (Ford y col., 1976).  La respuesta diferencial de las arterias uterinas a la estimulación nerviosa puede deberse a la exposición de la arteria ad­yacente al ovario con cuerpo lúteo, con incre­mento en las concentraciones en la linfa de ovario de progesterona o estrógeno.

 

D) CUELLO UTERINO:

El cuello es una estructura de tipo esfínter que se proyecta en sentido caudal hacia dentro de la vagina.

Anatomía: El cuello es un órgano fibroso de tejido con­juntivo y con sólo un poco de tejido muscular liso.  Las propiedades del tejido conjuntiva de­penden del tipo, concentración e interacciones de las moléculas que producen la matriz extra­celular; por ello, las características funciona­les de este órgano se alteran en forma dramáti­ca con los cambios en estos parámetros.

El cuello se caracteriza por una pared gruesa y una luz constreñida.  Aunque su estructura difiere entre los animales de granja, su con­ducto presenta características prominentes, En rumiantes, tiene forma de bordes transversales o espirales alternados llamados anillos, que se desarrollan en diferentes grados en las diferentes especies. Estos son especialmente prominentes en la vaca (usualmente cuatro anillos) y en la borrega, en los que se adaptan uno con otro y cierran perfectamente el cuello.  En la cerda los anillos están dispuestos en forma de tirabuzón, y se adaptan al contorno de la punta del pene del verraco.  Las características distintivas del cuello de la yegua son los pliegues que se proyectan en la vagina y los pliegues de la mucosa. Esta estructura anatómica se encuentra perfectamente cerrada, excepto durante el estro, momento en el que se relaja ligeramente y permite que el esperma penetre en el útero, Sus secreciones mucosas son expulsadas por la vulva.

Estroma cervical y cambios fisiológicos: El tejido conjuntiva del estroma cervical está constituido por una sustancia matriz, constituyentes fibrosos y elementos celulares.  La sustancia matriz contiene proteoglicanos, ácido hialurónico, condroítín-4,6 sulfato, desmatan sulfato, heparán sulfato y queratán sulfato con proteínas.  Los constituyentes fibrosos incluyen colágena, elastina y reticulina.  Los elementos celulares comprenden células cebadas, fibroblastos y células errantes.  La colágena está hecha de cadenas de varios aminoácidos como glicina, prolina, hidroxiprolina, ((sí. na o hidrolisina.  Cada tres posiciones, se presenta una molécula de glicina en la mayor parte de las cadenas poli peptídicas.

Moco cervical El moco cervical consta de macromoléculas de mucina de origen epitelial compuestas glucoproteínas (particularmente del tipo sialomucina) que contienen cerca de 25 % de aminoácidos y 75 % de carbohidratos. 

La mucina está formada por una larga cadena continua de polipéptidos con numerosas cadenas latera les dé oligosacáridos.  La porción de carbohidratos está hecha de galactosa, glucosamina y ácidos siálico. Las proteínas del moco cervical incluyen prealbúmina, lipoproteína, albúmina, beta-globulinas y gamma-globuli­nas.  El moco cervical contiene varias enzimas, entre otras, glucuronidasa, amilasa, fosforila­sa, esterasa y fosfatasas.  El moco cervical que se acumula en la mezcla vaginal también con­tiene líquidos de endometrio, del oviducto, foliculares endometriales, así como leucocitos y materiales de desecho de las células de los epitelios uterino, cervical v vaginal.

 

E) LA VAGINA

La pared vaginal consta de un epitelio su­perficial, una capa muscular y una serosa.

Anatomía: La capa muscular de la vagina no está tal bien desarrollada como las partes externas de útero.  Consta de una gruesa membrana circular interna y una longitudinal externa delgada; esta última continúa en alguna distancia dentro del útero. La capa muscular está bien irrigada e inervada por paquetes nerviosos células nerviosas y posee un tejido conjuntivo denso y laxo. La vaca se caracteriza por poseer un esfínter muscular anterior, además del esfínter posterior (en la unión de la vagina y del vestíbulo).

El epitelio que reviste la superficie interna está compuesto de células epiteliales escamosas estratificadas y sin glándulas, excepto en la va­ca en la que se hallan algunas células mucosas en la porción craneal, cerca del cuello la su­perficie epitelial no se cornifica probablemente debido a los bajos valores de estrógenos circulantes.

Existen diferencias de especie en los cambios vaginales durante el cielo estral.  Estas dife­rencias reflejan probablemente diferentes ta­sas de secreción de estrógeno y progesterona, así corno de gonadotropinas.  Sin embargo, los frotis vaginales no son útiles en el diagnóstico del estadio del cielo o de alteraciones hormo­nales; en la borrega, el crecimiento del epitelio vaginal se acelera durante el estro y la desca­mación se presenta al final del estro o al prin­cipio del metaestro.  La presencia de leucocitos es mayor durante el diestro, cuando la canti­dad de progesterona es máxima.  En la cerda, el epitelio vaginal aumenta de altura a un má­ximo en el estro y disminuye al punto más bajo en 12 a 16 días.  Las capas superficiales del epi­telio vaginal se descaman entre los días 4 y 12.  Durante el diestro y anestro, el epitelio vaginal de la yegua está cubierto por una pegajosa se­creción grisácea.

Aunque la vagina no contiene glándulas, sus paredes están lubricadas por trasudados del epitelio vaginal (incorrectamente llamado mucosa), moco cervical y secreciones endome­triales. Después de la eyaculación, el plasma semi­nal no se transporta dentro del útero la mayor parte se expele o se absorbe por las paredes va­ginales.  Algunos de los componentes bioquí­micos del plasma seminal, cuando son absorbi­dos en la vagina, ejercen respuestas fisiológicas en otras partes del conducto del aparato repro­ductor femenino.

El pH de la secreción vaginal no es favora­ble a los espermatozoides.  Una interacción compleja entre moco cervical, secreción vagi­nal y plasma seminal induce un sistema amor­tiguador que protege a los espermatozoides hasta que son transportados por los micelos del moco cervical.  Las condiciones patológicas que dan por resultado un insuficiente amortiguamiento de la mezcla seminal (poco volumen de eyaculado, cantidades escasas de moco cer­vical espeso y goteo de semen) causa una rápi­da inmovilización de espermatozoides.

El angosto conducto vaginal y el medio mi­crobiológico y bioquímico de la vagina prote­gen las vías reproductivas superiores contra microrganismos invasores.  La vagina sirve de conducto excretor de las secreciones de cuello, endometrio y oviducto; también sirve de vía de salida durante el parto.  Estas funciones se favorecen por varias características fisiológicas como contracción, expansión, involución, secreción y absorción.

 

F) GENITALES EXTERNOS

Vestíbulo, labios mayores, labios menores, clítoris y glándulas vestibulares constituyen los genitales externos.

Vestíbulo: La unión de vagina y vestíbulo está marcada por el orificio uretral externo y con frecuencia por un borde (vestigio del hi­men). En algunas vacas, el himen puede ser tan prominente que interfiere con la cópula.

El vestíbulo de la vaca se extiende hacia adentro en unos 10 cm, donde se abre el orificio uretral externo en su superficie ventral Detrás de esta abertura descansa el divertículo su uretral, un saco ciego.  Los tubos de Gartner (restos de los conductos wolffianos desembocan en el vestíbulo posterior, al lado de los conductos de Gartner.  Las glándulas Bartholin que secretan un líquido viscoso, más activamente en el estro, presentan una estructura tuboalveolar semejante a la de las glándulas bulbouretrales del macho.

Labios mayores labios menores.  El tegumento de los labios mayores está ricamente poblado de glándulas sebáceas y tubulares.  Contiene depósitos de grasa, tejido elástico, una capa delgada de músculo liso, y en su superficie exterior tiene la misma estructura que la piel externa.  Los labios menores presentan un corazón de tejido conjuntivo.  La superficie contiene muchas glándulas sebáceas grandes

Clítoris.  La comisura ventral del vestíbulo constituye el clítoris, del mismo origen embrionario que el pene en el macho. Está compuesto de tejido eréctil cubierto por un epitelio escamoso estratificado y buena cantidad de terminaciones nerviosas.  En la vaca gran parte del clítoris está enterrado en la mucosa del vestíbulo. En la yegua está bien desarrollado y en la cerda es largo y sinuoso, terminando en una pequeña punta o cono.

 

Texto: Javier López

 

 

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